Operación piernas fuertes con el chaleco EMS

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Dejo diciembre recordando el día que probé por primera vez el chaleco EMS, que significa Electro-Muscle-Stimulation ó Electro Estimulación Muscular, en el centro entreneo de Valencia.  Ahora, ya con los pies en 2015, en enero y con muchos propósitos running, empiezo por el primero de ellos: ¡Operación piernas fuertes!

Os contaré la experiencia de ponerme un chaleco de estas características. A la pregunta: ‘¿Estás preparada?’, mi respuesta es rápida: ‘¡Por supuesto!’ El equipo de entreneo me explica la sesión que voy a realizar. Voy a enfrentarme a una sesión de 20 minutos que equivale a un entrenamiento de 45 minutos en un gimnasio. Solo necesito mis zapatillas, algo que agradecemos cuando vamos con el tiempo justo a todos los sitios, ¡fuera prepararse la mochila y luego lavar la ropa sudada en casa!

Sesión con el chaleco EMS

Lo primero que me dan es un traje ajustado con un alto contenido en algodón para que transmita de forma más fácil las corrientes eléctricas. Luego me colocan el chaleco EMS que se ajusta al cuerpo con cintas laterales y una banda que recoge los glúteos ceñida en la parte abdominal inferior. Para terminar, un ceñidor en cada brazo y otro en cada muslo para completar el traje lleno de electrodos. Resumiendo, chaleco + bandas adicionales que se encargan de suministrar estímulos adicionales a nuestros músculos. Me enchufan a la máquina, si en efecto, me quedo unida a la máquina por un cable. Ahora tan solo queda darle al ‘ON’.

Voy muy confiada y pienso que no voy a sudar, pero me equivoco por completo, nada más empezar descubro que no voy a estar parada, porque al ritmo de la música tengo que realizar ejercicios guiados a la vez que recibo impulso eléctricos. Conforme va avanzando la sesión, el entrenador controla cada grupo muscular y en todo momento me pregunta cómo me siento, si mi cuerpo me pide más o menos potencia.  Así que a medida que avanza la sesión, el entrenador tiene controlado cada grupo muscular ajustando la intensidad y en mi caso, una especial atención a mi ‘tendón de aquiles’, mi rodilla. De este modo, estoy realizando un ejercicio personalizado y que se ajusta a mis características físicas.

¿Qué pasa con las agujetas?

La sesión fue muy divertida y enfecto, ¡sudé! Me avisaron que tendría agujetas en unas 24-48 horas y que era muy importante que bebiese mucha agua para estar hidratada. ¿Qué pasó tras 48 horas? ¡No me podía mover! En mi caso las agujetas aparecieron en la zona abdominal y en los glúteos.

Sin duda un nuevo concepto de entrenamiento, activamos nuestra musculatura, tonificamos y rehabilitamos sesiones. ¡A poner estas rodillas fuertes! Os invito a que visitéis el centro entreneo y probéis esta nueva forma de hacer ejercicio, ¡ya me contaréis qué tal vuestra experiencia!

Os dejo con una pequeña demostración de lo que fue la sesión:

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