Mis kilómetros de la temporada y lo que vendrá…

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Podría resumir esta temporada así: Kilómetros sanos, aunque por el camino se cruzase una lesión inesperada.

Empecé la temporada por el principio y con datos sobre la mesa para trabajar: tenía una amplia meseta ligeramente por debajo de mi umbral anaeróbico y a intensidades elevadas no era capaz de soportar el estrés fisiológico (Mis test de rendimiento). Ello se traducía en que el inicio de temporada iba a estar marcado por semanas de trabajo a pulsaciones bajas, para luego pasar ¡al lío!, entrenar las pulsaciones altas, es decir, ¡SERIES!

Así ha sido. Mi temporada ha estado marcada por las carreras de distancias cortas, 5-6km, pues quería coger esa chispa que necesitaba y un objetivo a batir: lograr bajar de los 45’ en un 10k. “¿No vas a hacer ninguna maratón?”, me preguntaban. Lo cierto es que tenía una en mente, pero mi cabeza pensaba que después de dos maratones, necesitaba sentar unas bases de calidad. Siempre diré que correr mi primer maratón fue una locura, no estaba lo suficientemente preparada. De estas cosas también se aprende, ¿no?

Desde la base

El camino hasta lograr soportar esa ‘angustia’, ese sufrimiento que a mi cabeza no le gustaba, costó. Entrenamientos a los que no le veía ningún sentido y en cambio otros, que me enganchaban. ¿Quién me hubiera dicho que me gustarían los entrenamientos de series? Así es. Cada jueves se convertía en un reto, en un pique y en unas risas. Mi entrenador Haruki y el resto de deportistas de Sanus Vitae me decían: “Eres todo cabeza”. Si ellos apretaban, yo les seguía, pero si ese día, por cualquier circunstancia, mi cabeza decía que no, paraba en seco y daba por finalizado el entrenamiento.

Esos 45′

El 8 de enero de 2017 estaba en marcado en la agenda. Quería lograr mi objetivo en la 10k de Valencia. Mi amigo José Sucman quiso ayudarme a lograrlo y finalmente el resultado fue este: No me gusta la presión ¿Por qué hacerlo?

¿Por qué hacerlo?

La progresión siguió y por el camino también conté con el apoyo de David Baldoví, quien me ayudó a ser más rápida en una de las pruebas (5.335 m llenos de recuerdos). Me encontraba motivada para seguir trabajando duro. Apostaba por los entrenamientos y por los descansos, hasta que un girón de tobillo provocó que parase “Si te lesionas, paras”. Así me advirtieron y en efecto. Paré. Fueron cinco, seis semanas en las que coger de nuevo el ritmo no fue fácil. La falta de motivación sumada a la pereza, el calor…

Ahora, y sin dar más vueltas a algo que ya pasó, mi cabeza vuelve a tener ganas de ‘marcha’ y su vez, estoy descubriendo un deporte que podría engancharme… la natación.

COMPLICIDAD 🏊🏼‍♀️😀

Una publicación compartida de Miss Leggings Run. Gema Payá (@missleggingsrun) el

En su día, hace unos meses, dije que septiembre de 2017 podría estar marcado por el Maratón de Berlín. Ya hace semanas que descarté mi participación. Me digo a mi misma: “Gema, estás conociendo este deporte desde la base, disfrutando de cada fase y trabajando para ser mejor corredora, donde la alimentación también tiene su hueco. No centrándome únicamente en correr”.

Foto destacada: Adr SportPhoto

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