Mi mejor ‘tip’ para salir a correr

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Caer en la pereza es muy sencillo, más cuando es fin de semana y sabes que puedes hacerte un poco el remolón. Cuando la noche de antes pienso en la posibilidad de levantarme pronto para entrenar y su vez soy consiente de que cabe la posibilidad de que me escaquee, tengo un truco que suele funcionarme: la declaración de intenciones.

Ya os hablé en otra ocasión de cuáles eran mis tres tips para no saltarme los entrenos, os los dejo aquí: Mis tres tips para no escaquearme del entreno. De los tres, gana uno con diferencia y es la ‘declaración de intenciones’. Allá voy.

Rumbo a Madrid

Viernes por la tarde cogía el tren dirección a Madrid. No sabía muy bien si tendría tiempo para dedicarle al entrenamiento, pero las zapatillas tenían su hueco en la maleta. Por si acaso. Era un viaje express, lo habréis visto por mis redes sociales, llegada el viernes y vuelta para Valencia el sábado a medio día. Viajaba a la capital para testear la nueva pulsera de FitBit, el objetivo era analizar cuál era la calidad de mi sueño.

Decisiones que…

23:00h de la noche y subía a mi habitación del hotel. Mi cabeza pensaba: ¿Y si me levanto mañana temprano para entrenar? El sábado tenía que estar lista a las 10h, tenía tiempo a ir a El Retiro, entrenar y cerrar mi visita a Madrid con los deberes hechos. Sabía que podía hacerlo, pero estaba cansada. En teoría tenía que descansar, dormir, ¿no? Pero mi cabeza me decía: “En realidad vas a dormir lo mismo que entresemana. Puedes hacerlo”. Así que no lo dudé, he hice toda una ‘declaración de intenciones’: Anuncié en mis redes sociales mis intenciones de salir a entrenar. Estoy en Madrid y ¡tengo que aprovechar para salir a correr por El Retiro! Así lo hice… sonó el despertador y pensé en “esa publicación que hice la noche de antes”. Fue cuando me dije: “Gema, ya lo dijiste, toca ponerte las zapatillas”. No dudé y con sueño, tomé una barrita para tener algo de energía en el cuerpo y allá que me fui.

Podía haber dormido dos horas más e igual la pulsera que estaba analizando la calidad de mi sueño hubiera registrado resultados más positivos… o no. Decidí seguir con mi rutina y como no, aprovechar la gozada de ver Madrid despertar a golpe de zapatilla.

Yo también tengo excusas, todos las tenemos, pero a veces pequeños trucos nos ayudan a hacer frente a esa pereza, que queramos o no, convivimos con ella.

Llegué a las 10h. a la cita, estaba cansada, pero con una sonrisa en la cara. “Gema, ¿corriste?”. Me preguntaron. Era el momento de examinar la calidad de mi sueño…

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