Media Maratón de Valencia ¡Ya te veo!

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Resulta un tanto extraño de explicar. Dentro de una semana ya habrá pasado. Es algo así como querer mirar y recrear cómo será, cómo me sentiré, cómo habré vivido esos 21.097 metros del Medio Maratón de Valencia del próximo 28 de octubre.

“Quiero volver a hacer una media maratón”. Eso fue lo que le dije a mi entrenador Haruki hará más o menos un año. Tenía en mente un tiempo, quería intentarlo ¿por qué no podía ser viable? Cerré la temporada de las carreras antes de verano y sentía que podía ser posible, había logrado terminar una 15k a ese ritmo (15k Nocturna Valencia) ¿Podría mantenerlo 6km más?

Paré. Tuve que parar. Un girón de rodilla en uno de los entrenamientos me obligó a hacerlo. Era la rodilla derecha, la operada.

Volvía a la rutina de entrenamientos. Más km

Vino el verano, el descanso, las vacaciones y el: ¿cómo se comportará mi rodilla ? Tenía más tiempo para entrenar y sabía que era el momento de empezar a sumar, a incrementar kilómetros, pues el Medio Maratón Valencia, seguía estando lejos, pero se acercaba.

Durante todo este tiempo he apostado por dar un paso más, más allá de la parte física (entrenamientos y nutrición). He querido trabajar mi cabeza, esa ‘querida amiga&enemiga’ que me cuesta controlar, es por ello que quiero acercaros, a modo de resumen, las sesiones de psicología deportiva que he estado realizando junto a Vicky Cervera, del centro Sanus Vitae. Nunca pensé que esas sesiones de una hora pudiesen tener tanto poder.

1. Visualización deportiva: ver con los ojos de la mente

He rebuscado en mi cabeza. El trabajo ha consistido en ir a ese archivo mental y revivir alguna de mis experiencias deportivas, centrándome en las buenas sensaciones.

He aprendido a visualizar, a imaginarme cómo será el día de la prueba: a qué hora me levantaré, quién vendrá a verme, qué me pondré, cómo me sentiré, cuándo tomaré el gel… He escrito mi propia historia y me la he repetido en mis entrenamientos, especialmente en las salidas largas. He escuchado su voz, la de Vicky Cervera, quien me ha ido grabando esa historia a modo de podcast para que pudiera escucharla cada vez que sumaba kilómetros. Una historia que se ha ido completando a medida que se acercaba la fecha, cada vez más rica en detalles, pues he logrado conocerme mejor, completar cómo será ese día, ese recorrido.

2. Atención y concentración

Intentar acallar la mente. He trabajado el controlar mi atención en las cosas internas y externas. Según Vicky Cervera, un deportista de élite tiende a mirar hacia dentro en carrera, pues es cuando mejor rinde, lo que quiere decir que está concentrado en cómo se encuentra: cómo está corriendo, cómo siente las piernas… solo piensa en él. Pero además de mirar hacia dentro, también podemos mirar hacia fuera. ¿Os suena pensar en exceso cómo os encontráis y que la cabeza os machaque? Algo así como pensar: Estoy que no puedo más y la cabeza sigue repitiendo la misma frase una y otra vez.

Esto no ayuda y en esto consiste en mirar hacia fuera. Cuando notamos que algo va mal, tenemos que intentar desviar la atención de nuestra mente en otra cosa, es ahí cuando tenemos que trabajar el mirar hacia el exterior, observar nuestro entorno, fijar la atención en algo: por ejemplo en contar farolas, cuántos coches pasan, observar cómo va vestido el corredor que tenemos delante… ¡Engañar a nuestra mente!

3. Relajación y Motivación

Los nervios no ayudan y regalarnos una dosis de motivación suma. Vicky Cervera me enseñó cuánto de importante es buscar esos momentos para relajarse y ser consciente de dónde están mis límites. En cuanto a la motivación, dibujé junto a ella mi mapa de metas ¿alguna vez habéis dejado por escrito cuáles son vuestros objetivos y qué cosas hacéis para lograrlos?

La fecha, 28 de octubre

Ahora… el 28 de octubre sonará el despertador y las 9h de la mañana me colocaré en la línea de salida, mejor dicho, ¡nos situaremos en la línea de salida! 😉  El trabajo está hecho, soy realista de hasta dónde puedo llegar, ahora solo me queda disfrutar de ese bonito día.


Os dejo con uno de los ejercicios que realicé con Vicky Cervera, en concreto el que hice en nuestra última sesión:

Aprender a cambiar la atención

Se puede practicar entero o por partes en ejercicios separados. Antes de empezar el ejercicio, sentarse o recostarse en una posición confortable e inspirar profundamente desde el diafragma unas pocas veces.

  1. Prestar atención a lo que se escucha. Elegir un sonido separado y nombrarlo: son voces, pisadas, ¿la radio? Luego, escuchar todos los sonidos alrededor sin tratar de nombrarlos o clasificarlos. Simplemente descartar los pensamientos y escuchar la mezcla de sonidos como si uno estuviera escuchando música.
  2. Ahora tomar conciencia de las sensaciones corporales, ver cómo se siente en la silla, en la cama o en el suelo donde se reposa. Nombrar mentalmente cada sensación a medida que se percibe. Antes de moverse hacia otra sensación, dejar que cada una de ellas se demore un momento mientras se la examina en profundidad, considerando su calidad y su origen.
  3. Prestar atención a los pensamientos y emociones propias. Dejar que cada emoción o sentimiento aparezcan simplemente; tratar de no pensar en nada específico. Mantenerse relajado y tranquilo, sin importar lo que uno piense o sienta. Ahora tratar de experimentar cada uno de esos pensamientos y sentimientos. Por último, sólo tratar de liberar todos esos pensamientos y emociones y relajarse.
  4. Abrir los ojos y escoger un objeto que se encuentre en la habitación justo enfrente de uno. Mientras se mira al frente, mirar lo más que se pueda toda habitación y cuantos objetos permita la visión periférica. Ahora tratar de estrechar el foco de atención solo hacia el objeto centrado frente a uno. Luego expandir el foco poco a poco y ampliar la perspectiva hasta que uno pueda ver todo lo que hay en la habitación nuevamente. Pensar en el propio foco externo como en una lente de aproximación; practicar enfocando y desenfocando, estrechando o ampliando el foco atencional, según la propia preferencia. Al cambiar el foco entre externo-interno y la dimensión entre amplia-estrecha, este ejercicio ayuda a experimentar diferentes estilos atencionales.

¡Experimentamos entonces!

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