Las cinco razones de por qué corro. Hoy no

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Ayer, en una conversación con amigos me dijeron: “No necesitas hacer grandes tiempos”. Respondí: “Cierto, no lo necesito, pero…”

La noche de ayer estuvo marcada por las dudas. Me fui a la cama, sin saber si correría la carrera que tenía hoy. Iban a ser 5.500 metros, de los que 1.800m transcurrían por la playa. Más dudas…

Me levanté ayer sábado con molestias en la rodilla. Esperando una visita, dejé lista la casa y me vestí. Me senté en la cama para ponerme los pantalones y lo vi, mi rodilla derecha, la operada, estaba muy hinchada. ¿Por qué?, me pregunté. Mi cabeza empezó a pensar más allá, a analizar si había hecho algo malo esta semana.

Los ejercicios de fuerza son fundamentales en mis entrenos

Estoy apostando por cuidar precisamente eso, fortalecer las piernas para no tener problemas de este tipo. La fuerza está siendo la gran protagonista de mis entrenamientos.

Sí… ayer me acosté dudando en sí cuando volviese a levantarme y mirarla, el hinchazón ya habría desaparecido. No ha sido así.

La historia de hoy

Sonó el despertador y me acordé de ella. Seguía teniendo una ligera molestia. La miré y parecía que me invitaba a que me calzase las zapatillas y borrase todas mis dudas. Solo fue ayer, quizá fue el mal tiempo, llovió… mi cabeza hablaba, mientras yo seguía haciéndome la remolona en la cama. Volvió a sonar la alarma…

Pero PENSÉ. No voy a correr. Pensé en la carrera que cierra este mes de marzo, los 15km de la MetLife en Madrid. ¡Tengo tantas ganas de correrla! “Gema, no corras”. Así he hecho, pero no seguí dando vueltas en la cama, me levanté y me fui a animar.

Mis cinco razones de por qué corro

Y es por esto, por lo que corro:

  • Corro por mí. No siempre son buenas las sensaciones los momentos previos, de hecho muchas veces cuesta vencer a la pereza, pero el durante y el post carrera suelen ser la recompensa. Me hace feliz, disfruto.
  • Corro por mejorar. No busco hacer grandes tiempos, pero sí mejorarlos, hacerlos grandes para mí. No soy atleta, soy consiente de ello, no tengo tiempo para ello y tampoco es mí deseo, pero sí me gusta mostrar mis mejoras, porque todos podemos mejorar dentro de nuestras posibilidades. Cada logro, para cada uno, es un gran tiempo.
  • Corro por hacer ejercicio. Más allá de las sensaciones emocionales que me llevo del running, correr me hace sentir viva, me siento ágil. Hacer deporte me gusta y puedo hacerlo allá donde esté.
  • Corro porque me ayuda a creer en mí. Por mis inseguridades y el gestionar mí semana para sacar esa hora para entrenar, me ayuda a demostrarme que puedo lograrlo, que solo depende de mí el alcanzarlo y ello es aplicable en mí día a día, más a allá del deporte. Si le dedico un tiempo a algo, lucho por ello, trabajo para conseguirlo, solo depende de mí. Puedo hacerlo.
  • Corro, quizá… por alguien. Por él, por ella, por ellos/as. El deporte es vida y en el caso del running puede que alguna de las zancadas que doy sirva de ayuda para… alguien. Moverse ¡mueve!

Y de todo esto concluyo que no por dar más hoy, seré mejor mañana. La cabeza, la calma muchas veces te hace parar, pero para crecer después. Porque no todo depende de nosotros…

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