El silencio, mi compañero runner de esos 5km

by

Un vez más salía de casa con el dorsal doblado. ¿Tan difícil es colocármelo recto? El pulsómetro estaba cargado y el chip había conseguido dejarlo bien sujeto en el cordón de la zapatilla. Detesto repetir el mismo ritual “técnico” en cada carrera.

Este domingo corrí 5km, mi primera carrera de este 2019 del Circuito Divina Pastora Seguros de Carreras Populares Valencia. Repetía prueba, ya son unas cuantas, pero sentía que nunca era igual. Nunca lo es.

De camino, en el coche, viajé a los entrenos de la semana pasada y recordé cuando en una de las últimas series mi cabeza me hizo olvidar que ya no podía más. Eran tales las ganas que tenía de terminar el entrenamiento, llegar a casa, tocar la cama y cerrar los ojos que solo quería terminar, cuanto antes, para dar por concluido el día. “¿Y si lo hago hoy en carrera?”, me dije, mientras dejaba entrever una sonrisa. No sabía si me funcionaría, pero terminar cuánto antes para volver a casa y echarme en el sofá era un plan que me tentaba.

compañero runner

Me sentía ligera, pero con frío en las piernas. Sabía que sería una carrera rápida y entraría pronto en calor.

compañero runner

5km y silencio

Todo empezó. Ese silencio… No me gusta el silencio que se genera después de escuchar el pistoletazo de salida. ¿Silencio?, diréis. Después de la emoción que habita minutos antes de arrancar la carrera alimentada por la voz del speaker, los corredores, la música, el público… suena el: ¡Empieza la carrera! Inmediatamente nace el silencio. Tan solo escucho el golpear de las zapatillas sobre el asfalto y… el silencio. Estoy sola, me enfrento a mí misma.

Hablo de él, del silencio, porque fue mi compañero de carrera. Apenas pensé, quizá algo, pero muy poco. Tan solo veía rectas sin final y que mi pulsómetro me avisaba que todo iba bien.

Kilómetro tres, solo tenía que dejarlo atrás para iniciar los últimos dos kilómetros. ¡Solo dos! El silencio fue quebrantado por mi respiración, pues se estaba acelerando y a la vez mis piernas pesaban unos kilos más, eso sentía. Pero lo alcancé, superé el kilómetro cuatro.

Ya no escuchaba nada más. Seguía estando yo, corriendo, luchando contra mí misma. Mi mirada al frente y pensando únicamente en mi objetivo ¡ver el arco de meta!

Fui capaz de luchar, de agotar mis fuerzas, de probarme y a su vez, pese a que corría contra mí misma, no olvido todos aquellos mensajes lanzados en plena carrera por corredores que me adelantaban. Nadie corre por nosotros, sí, pero quienes nos rodean, nos alientan, nos animan en plena carrera, suman, y mucho.

compañero runner

compañero runner

Cerré la carrera feliz, contenta de ver que rocé ese objetivo de bajar de 4min/km. Finalmente, 4:01 min/km. Y llegué a casa, rápido, para disfrutar del sofá 😉

compañero runner

Fotos de AdR SportPhoto

¿Quieres recibir la newsletter?